A la hora de adquirir un reloj, no basta con tener en cuenta características estéticas o gustos personales. Dependiendo del uso que se vaya a dar al reloj, será necesario que cuente con algunas características físicas que lo hagan idóneo para ese determinado uso.
En el caso de deportistas, personas apasionadas de la naturaleza, o que pasen tiempo en contacto con superficies líquidas, será necesario tener en cuenta la impermeabilidad del reloj antes de comprarlo. Pero, ¿cómo saber si un reloj es sumergible? No basta con que tenga la inscripción water resistant tan conocida, aquí te damos todas las claves para que conozcas tu reloj.
Cómo saber si un reloj es sumergible
La forma más fácil de conocer las características de un reloj, es comprobar las instrucciones de fábrica para ese modelo en concreto. El problema reside en que, la mayoría de las veces, esas instrucciones son insuficientes o incluso inexistentes. El mejor consejo es que, ante la duda, es mejor no arriesgarse a mojar el reloj, ya que podría necesitar una reparación urgente o incluso dañarse permanentemente.
Diferencia entre resistente al agua y sumergible
En la teoría, la mayoría de los relojes cuentan con la famosa inscripción water resistant, water resist, o waterproof, o lo que es lo mismo, resistente al agua. Esto quiere decir que presentan cierta resistencia a los líquidos, pero debes fijarte en otros elementos para saber si realmente son sumergibles o no en la práctica.
Un reloj que muestra dicha inscripción, habrá sido testado en cuanto a tiempos y profundidades, aunque estas condiciones son poco realistas, por lo que siempre se aconseja no forzar el dispositivo. Junto a la inscripción, habitualmente aparece algún tipo de numeración, lo que va a aportar una información más fiable acerca de las capacidades del reloj.
Tipos de relojes water resistant
Son cinco las numeraciones que aparecen de forma habitual junto a la inscripción de water resistant, que son:

- 1 ATM. Poco impermeables, soportan salpicaduras de agua en el uso diario.
- 3-5 ATM. Impermeables, soportan vertidos de agua y natación en la superficie por un tiempo limitado.
- 10 ATM. Sumergibles hasta 100 metros, soportan natación o buceo con tubo.
- 20-30 ATM. Relojes de buceo profesional, sumergibles hasta 300 metros en sesiones de buceo de tiempo limitado.
- 100 ATM. Relojes profesionales para buceo extremo, soportan sesiones de larga duración y una profundidad de 1000 metros.
Estas condiciones se mantienen al comienzo de la vida útil de reloj. En caso de piezas antiguas o desgastadas por el uso, es necesario realizar varias reparaciones para garantizar la impermeabilidad de los materiales. Un sistema defectuoso puede hacer que el agua penetre hasta el mecanismo, destrozando el reloj por completo.
Los relojes que mejor mantienen su estanqueidad con el paso del tiempo son aquellos que no precisan de un cambio de pila para recargarse, como los relojes automáticos o los que se cargan con la luz del sol. Son la mejor opción si quieres tener un producto con garantías para nadar sin peligro.
La estanqueidad se comprueba, no se da por hecha
La indicación grabada en la esfera o en el fondo de la caja describe la resistencia con la que el reloj sumergible salió de fábrica, pero no funciona como una garantía indefinida. La norma ISO 22810 establece requisitos y métodos de ensayo para los relojes resistentes al agua, mientras que la ISO 6425 reserva exigencias específicas para los modelos concebidos para buceo. Dos piezas pueden mostrar una profundidad parecida y haber sido diseñadas para usos muy distintos.
La estanqueidad depende de la unión correcta entre las zonas de la caja. Las juntas crean barreras en los puntos por los que podría entrar humedad; con el tiempo pierden elasticidad y pueden deformarse. Un golpe también puede afectar al cristal o a la corona, aunque el reloj continúe funcionando con normalidad. Antes de llevar al agua una pieza de segunda mano conviene conocer su historial de mantenimiento y comprobar su estado en un servicio especializado.
La ausencia de pila reduce algunas aperturas periódicas, pero un reloj automático tampoco conserva para siempre su resistencia original. Durante una revisión mecánica es necesario abrir la caja; después, el cierre debe montarse correctamente y la estanqueidad ha de verificarse de nuevo. El dato decisivo es el resultado de una comprobación reciente realizada sobre ese ejemplar.
Qué revela una prueba de hermeticidad
Una prueba de hermeticidad permite saber si la caja mantiene el cierre previsto antes de exponer el reloj al agua. Los procedimientos profesionales someten la pieza a condiciones controladas de presión y analizan su respuesta. Algunas verificaciones se realizan sin mojar el reloj; otras utilizan agua dentro de equipos preparados para detectar posibles fugas. Los fabricantes incluyen estas comprobaciones después de sustituir juntas o intervenir en componentes relacionados con el sellado.
El resultado debe interpretarse según el modelo y el uso previsto. Un reloj puede superar una comprobación destinada a confirmar su resistencia cotidiana y no reunir las condiciones propias de una pieza de buceo. Una prueba satisfactoria tampoco protege frente a un golpe posterior que altere la caja.
Conviene solicitar esta revisión antes de unas vacaciones si el reloj sumergible va a utilizarse con frecuencia en piscina o mar. También resulta recomendable después de una reparación que haya exigido abrir la caja. Algunas marcas aconsejan controles periódicos cuando la exposición al agua es habitual; el intervalo exacto depende del fabricante.
Hábitos cotidianos que pueden comprometer un reloj sumergible
Muchas entradas de humedad se relacionan con acciones que parecen inofensivas. Manipular la corona mientras el reloj está mojado puede abrir una vía hacia el interior. En los modelos con corona roscada, esta debe quedar completamente cerrada antes del contacto con el agua. Los pulsadores del cronógrafo tampoco deberían accionarse bajo la superficie, salvo que el fabricante indique expresamente que el mecanismo está preparado para ello.
La ducha plantea un problema diferente al de la inmersión. El calor puede provocar cambios bruscos de temperatura entre la caja y el ambiente; además, el vapor y los productos de higiene pueden perjudicar las juntas. Una resistencia elevada expresada en metros no convierte automáticamente el reloj en una pieza adecuada para ducharse con ella.
Después de nadar en el mar conviene aclarar la caja y el brazalete con agua dulce, siempre que se haya confirmado previamente la estanqueidad. La sal puede quedar depositada alrededor de la corona o entre los eslabones. En una piscina, el aclarado también ayuda a retirar residuos. El secado debe hacerse con un paño suave, sin aplicar aire muy caliente.
La correa merece una valoración independiente. Que la caja soporte el agua no implica que cualquier material pueda mojarse repetidamente. El cuero puede deteriorarse y perder su acabado; antes de nadar es preferible comprobar si la correa instalada está pensada para ese entorno.
Qué hacer si aparece vaho bajo el cristal
El empañamiento interior es una señal que conviene observar con atención. Una neblina ligera puede aparecer ante un cambio térmico intenso y desaparecer rápidamente, pero las gotas visibles o el vaho persistente indican que existe humedad dentro de la caja. Seguir utilizando el reloj puede favorecer la corrosión y afectar al movimiento.
La reacción adecuada consiste en retirar el reloj del agua y llevarlo cuanto antes a un profesional. No es aconsejable abrir la corona para ventilarlo ni acercarlo a una fuente de calor, ya que estas medidas pueden empeorar el problema. Un servicio técnico podrá abrir la caja en condiciones controladas, secar el interior y comprobar qué punto ha perdido estanqueidad.
Si se actúa pronto, puede limitarse el daño. Después de la intervención conviene pedir una nueva prueba de hermeticidad y conservar el justificante del servicio. En un reloj de lujo usado, esta documentación aporta información valiosa sobre su cuidado y ayuda a decidir con mayor seguridad si la pieza puede volver al agua.
Ahora que ya conoces cómo saber si un reloj es sumergible, y lo que significa water resistant, podrás escoger el modelo que mejor te convenga y lanzarte a bucear sin peligro para ese accesorio tan imprescindible.
