Dicen que quien cruza el umbral y comienza a escribir con pluma, no vuelve a tomar un bolígrafo o un lapicero para realizar el arte de la escritura a mano. Mito o realidad, lo cierto es que escribir con una pluma estilográfica es un acto relativamente placentero, muy diferente a la parte más mecánica de escribir con los objetos tradicionales.
Pero para que la escritura con pluma sea un éxito, no basta con tener una buena herramienta de trabajo. Existe otra parte muy importante para garantizar la calidad de las letras, y se trata de la tinta destinada a marcar el papel con cada movimiento de muñeca. Sigue leyendo para conocer qué tipos de tinta para plumas estilográficas existen, y cuál puede ser mejor para tu pluma.
Tipos de tinta para plumas estilográficas
Lo más importante a la hora de escoger una tinta para pluma, es cerciorarse de que se trata de una tinta de alta calidad. Las tintas de dudosa procedencia o de baja calidad, pueden estropear la pluma y sus partes más delicadas, por lo que es mejor no correr ese riesgo. Teniendo esto en cuenta, es posible comentar los diversos tipos de tintas que existen en el mercado, cada uno para dar solución a un tipo de necesidad.

Según su presentación
Las tintas para plumas estilográficas se pueden encontrar en dos presentaciones:
- Tintero. Es la presentación habitual de las tintas para plumas, en frascos que cada vez apuestan más por el diseño y la belleza. Se utilizan recargando el depósito de la pluma mediante una jeringuilla, siendo necesario limpiar correctamente la pluma antes de realizar la recarga.
- Cartucho. Es una opción más cómoda para quienes no quieran tener que rellenar el depósito con jeringuilla. Ofrece resultados buenos, similares a la tinta de tintero, y en la actualidad la gama de colores también es interesante. Siempre es recomendable apostar por las marcas que ofrezcan mayor calidad.
Según su composición
Las cualidades de las tintas pueden variar dependiendo de su composición, como por ejemplo su duración, resistencia y aplicación. Según su composición, las tintas para plumas estilográficas son:
- No pigmentada. Compuesta por agua y colorante. Es el tipo más utilizado por los usuarios de plumas estilográficas, aunque presenta una resistencia menor al agua y al sol. Como ventaja, se absorbe mejor por el papel, facilita la escritura, y no suele presentar problemas en la pluma con el paso del tiempo.
- Pigmentada. Se compone de pigmentos de color y un disolvente. Se diferencia de la anterior en que es posible observar los pigmentos flotando sobre el disolvente en el frasco. Como ventaja, se trata de un producto más resistente al agua y al sol, de intensidad más fuerte. El principal problema que presenta es que un usuario poco experimentado puede ver cómo su pluma se obstruye con este tipo de tinta, si no realiza un correcto mantenimiento del objeto después de cada uso.
- Brillante. Está compuesta principalmente por purpurina, de modo que se consigue un acabado más profesional, con colores muy vivos y llamativos.
- Fluorescente. No es demasiado popular debido a los pigmentos fluorescentes que presenta, y que hacen que la escritura se vea demasiado festiva. No obstante, es una opción a tener en cuenta para decorar la escritura, subrayar, o realizar dibujos a boceto.
Según su color
La gama de colores actuales creados para tinta de pluma estilográfica es casi infinita, o finita en las mismas condiciones que los colores para cualquier otro objeto de escritura, como bolígrafos o rotuladores. Sin embargo, es posible decir que los colores se adaptan mejor o peor dependiendo del tipo de punto de la pluma, que es una pequeña bolita de metal que va soldada al plumín, y que es la que entra en contacto con el papel. Según esto, se recomienda:
- Tintas de colores claros, para puntos medios o más bien gruesos. Un punto muy fino deja pasar menos cantidad de tinta, de modo que un color claro podría apreciarse peor en un punto demasiado fino.
- Tintas de colores oscuros, para puntos finos y muy finos. Al contrario que en el caso anterior, un color oscuro se verá perfectamente incluso en pequeñas cantidades de tinta.
Cómo influye la tinta en la sensación de escritura
Aunque dos tintas estén pensadas para plumas estilográficas, pueden comportarse de manera bastante diferente sobre el papel. Algunas presentan un flujo más abundante y hacen que el plumín se deslice con mayor suavidad, mientras que otras ofrecen una escritura algo más controlada. Esta diferencia puede apreciarse especialmente cuando se cambia de tinta después de utilizar durante mucho tiempo la misma.
La elección depende en parte de las características de cada pluma. Un plumín que deja pasar bastante tinta puede funcionar mejor con una fórmula que permita mantener cierto control sobre el trazo, mientras que una pluma de flujo más contenido puede beneficiarse de una tinta especialmente fluida.
También influye la frecuencia de uso. Si la pluma permanece largos periodos guardada, conviene escoger tintas que resulten sencillas de limpiar y que no dejen demasiados residuos en el sistema de alimentación. Para una pluma utilizada diariamente, en cambio, el comportamiento durante la escritura suele tener un peso mayor en la elección.
El papel también cambia el resultado de la tinta
Una misma tinta puede ofrecer resultados muy diferentes dependiendo del papel sobre el que escribamos. Los papeles excesivamente absorbentes hacen que la tinta penetre rápidamente entre sus fibras y pueden provocar que el trazo pierda definición o llegue incluso a transparentarse por la otra cara.
En superficies más apropiadas para escribir con pluma, la tinta permanece durante más tiempo en la zona superficial y permite apreciar mejor su color. También puede hacerse más evidente la variación de tonalidad que aparece dentro de una misma línea cuando el plumín deposita diferentes cantidades de tinta.
El tiempo de secado también cambia. Un papel muy absorbente seca con rapidez, mientras que otro menos poroso puede requerir algunos segundos adicionales. Si utilizamos habitualmente una estilográfica para tomar notas o escribir textos largos, merece la pena valorar conjuntamente la pluma, la tinta y el papel para conseguir una escritura cómoda.
Cómo cambiar de tinta en una pluma estilográfica
Cambiar de color o probar una tinta diferente es una de las posibilidades más atractivas de utilizar una pluma estilográfica, aunque conviene realizar correctamente la transición. Antes de introducir una tinta nueva es recomendable retirar los restos de la anterior y limpiar el sistema de alimentación.
En la mayoría de plumas utilizadas con tintas convencionales, el agua limpia suele ser suficiente para realizar un mantenimiento periódico. El proceso debe repetirse hasta que el líquido salga transparente, señal de que apenas quedan restos de tinta en el interior. Después conviene dejar que las piezas se sequen antes de efectuar una nueva carga.
Esta limpieza cobra todavía más importancia cuando se pasa de un color muy oscuro a otro claro, ya que los residuos pueden modificar inicialmente el tono de la tinta nueva. También resulta aconsejable extremar el mantenimiento cuando se utilizan fórmulas con pigmentos o partículas, porque tienen más posibilidades de dejar depósitos si permanecen demasiado tiempo dentro de la pluma.
Cómo saber si una tinta funciona bien con tu pluma
La experiencia durante la escritura suele ofrecer bastantes pistas. Una tinta adecuada debería alimentar el plumín con regularidad y permitir mantener un trazo continuo sin obligarnos a ejercer presión adicional sobre el papel.
Si aparecen interrupciones frecuentes, el flujo cambia bruscamente o la pluma comienza a escribir peor después de cargar una tinta determinada, puede ser conveniente revisar tanto el estado de limpieza como la compatibilidad entre esa tinta y el sistema de alimentación. No siempre significa que el producto sea de mala calidad; algunas combinaciones de pluma y tinta sencillamente ofrecen un comportamiento mejor que otras.
Probar diferentes opciones permite encontrar una combinación adaptada a nuestra forma de escribir. En una pluma estilográfica, la tinta forma parte de la experiencia de uso y puede modificar de manera considerable tanto la sensación del trazo como el acabado final de cada página.
Cómo conservar correctamente la tinta de una pluma estilográfica
La conservación de la tinta también influye en su comportamiento y en el mantenimiento posterior de la pluma. Los tinteros suelen durar bastante tiempo, especialmente cuando se alternan varios colores, así que resulta conveniente almacenarlos en unas condiciones adecuadas para que sus propiedades permanezcan estables durante el mayor tiempo posible.
Lo recomendable es mantener los frascos bien cerrados cuando no se están utilizando. De esta forma se reduce la evaporación del agua presente en muchas tintas y se evita que entren partículas procedentes del exterior. También conviene guardarlos alejados de una exposición prolongada a la luz directa y de fuentes de calor, ya que las condiciones ambientales extremas pueden acabar afectando a determinadas formulaciones.
La limpieza durante la recarga merece igualmente atención. Introducir en un tintero restos de otra tinta puede alterar progresivamente su tonalidad y, en determinadas circunstancias, generar residuos indeseados. Si la pluma acaba de utilizar un color diferente, es preferible asegurarse de que está correctamente limpia antes de cargarla desde el frasco.
Antes de utilizar una tinta que lleva mucho tiempo almacenada, puede ser útil observar su estado. Un cambio extraño de olor, una textura anormal o la aparición de depósitos que antes no estaban presentes pueden indicar que conviene evitar su uso hasta comprobar qué ha ocurrido.
Mejores marcas
Es importante señalar que no es necesario que la marca de la tinta y de la pluma se correspondan. Siempre es mejor utilizar aquella tinta cuyo resultado te guste más y te sea más fácil escribir con ella. No obstante, existen algunas marcas en el mercado que ofrecen garantías de calidad, y que son las más utilizadas por la mayoría de usuarios de plumas estilográficas. Entre ellas, Diamine, Montblanc, Pigmentink, Waterman, Pelikan o Parker Penman.
Ya conoces qué tipos de tinta para plumas estilográficas existen, así que lo mejor es que comiences a probar todas las que puedas, y que te decidas por aquella que más se adapte a tus gustos y necesidades. Si buscas un sitio dónde comprar plumas estilográficas, ven a vernos.